
Es lamentable,que a personas que trabajaron duro,pagaron impuestos e hicieron aportes al Seguro Social durante treinta,cuarenta y cincuenta años,ya en el ocaso de sus vidas,tengan que afrontar serios problemas económicos para poder sobrevivir,porque son ellos los que tienen que pagar las consecuencias de los errores cometidos por quienes ahora les niegan un misero aumento que compense el desenfrenado incremento en el costo de la canasta familiar.
Y lo peor,es que no sólo les negaron el llamado ajuste al costo de vida en el 2010.sino que tampoco lo habrá en el 2011.Pero,¿a quién le importa que los ancianos desfallezcan de hambre y que día a día se les dificulte más comprar sus medicamentos?
El presidente de Estados Unidos ha ayudado a las grandes industrias automotrices y a los bancos con subsidios multimillonarios,ha prometido reactivar la industria para general empleo,pero se ha olvidado de aquellos que trabajaron duro y más necesitados están.La diferencia ante los más vulnerables,es casi un crimen,porque es el equivalente a condenarlos a morir triste y lentamente.
Desafortunadamente,nuestro gobierno es un Robin Hood,pero a la inversa,porque le quita a los pobres para darle a los ricos.La mayoría que se encuentran en el ocaso de sus vidas,ven aterrorizado e impotentes el nefasto futuro que les esperan.
José M. Burgos S.