jueves, 6 de marzo de 2014

La gran sociedad humana


Aunque somos animales racionales -tenemos alma o ánima- y mamíferos como algunos irracionales (perros, gatos, conejos, caballos, etc.), ninguna de las otras especies sufre tanta desigualdad en la disponibilidad de recursos como los seres humanos. Pero además de que nos diferenciamos por nuestro intelecto, porque hablamos, inventamos y vivimos muchos años, existen marcadas desigualdades en lo que se refiere a la posesión de bienes.
 
A pesar de que hay infinidad de especies -no sólo mamíferas-, que viven en comunidades, los seres humanos funcionamos como un gran organismo que tiene cerebro, corazón, sistema circulatorio y alma racional o espíritu.
 
Debido a esto, cada uno de nosotros participamos -sin darnos cuenta- ejerciendo diferentes funciones, bien sea de líder, de legislador, de arquitecto, de médico o de obrero.

Por esta razón, tenemos bienes materiales que determinan nuestra condición de vida. Hay algunos que tienen inmensas fortunas representadas en empresas que dan trabajo a otros que tienen menos y que perciben salarios de acuerdo a sus capacidades y responsabilidades, otros de nivel intermedio y muchos, muchísimos que tienen que vivir en la pobreza.
 
Así es la especie humana y así hemos vivido y viviremos, con grandes desigualdades necesarias para que funcione la gran sociedad humana. No podemos ser una comunidad igualitaria como lo son las hormigas, pues en este mundo se requieren tanto los científicos como los médicos, los ingenieros, los arquitectos, los agricultores, los ganaderos, los jardineros y los basureros entre otros, porque todos formamos parte de este sistema denominado humanidad.
 
 
José M. Burgos S.

jueves, 27 de febrero de 2014

Estoy Contigo......

es duro aceptar la realidad. Lo de Cuba fueron dos traiciones: la primera, la de Batista de darle el golpe de estado al presidente Prío, rompiendo así la democracia en nuestra isla, y la segunda, fue caer en la mentirosa revolución castrista que nos ha hundido en la miseria, la falta de libertad y un comunismo estilo Castro que asfixia, mata, encarcela y abusa.
Si hubiéramos tenido inteligencia, sentido común, orgullo patrio, coraje y lo que hay que tener, lo que teníamos que hacer era no dejar que se consumara el golpe de estado y enseguida llamar a elecciones.
Pero en vez de hacer lo que era correcto y sesudo, nos unimos al carro de la revolución del 26 de julio como si Fidel fuera un Mesías. La revolución resultó un engaño completo que trajo el comunismo a la isla y con él todas las consecuencias que todos sabemos que todavía están vigentes.
A los venezolanos le ha pasado casi lo mismo, con la excepción que no aprovecharon el nefasto ejemplo de Cuba.

Martha Pardino.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Dinero, juventud y vejez

Las personas suelen decir que todo tiempo pasado fue mejor. Por eso el dicho popular: "Todo tiempo pasado fue mejor", aunque no siempre sea así, ya que cada etapa de la vida tiene sus luces y sus sombras
 
A medida que avanza la vida, el ser humano adquiere más y mayores responsabilidades y al llegar al umbral de la vejez, por razones obvias, se debilitan las facultades físicas y mentales, pero esto no significa que la juventud es mejor que la vejez y que la niñez es la mejor de todas las etapas de la vida.
 
Algunos aspectos dolorosos a los que tenemos que enfrentarnos con el paso de los años, son las enfermedades y la muerte de nuestros seres queridos, pues esos episodios forman parte del sufrimiento que es inherente a la existencia.
 
Si nuestros bienes materiales no forman parte de una herencia o del azar, como por ejemplo, el premio de una lotería, debemos admitir que el dinero es una forma de tiempo trabajado y que éste nos será de gran utilidad cuando nos falte la energía para trabajar como lo hacíamos en la juventud, cuando nos cansábamos menos y necesitábamos menos horas de descanso.
 
La vejez es menos penosa con dinero, con el cual podemos cuidar mejor nuestra salud y también gozar de cosas que antes, por falta de tiempo, no disfrutábamos.
 
No podemos negar que todos los seres humanos deseamos ardientemente conservar la juventud, pero lo máximo que podemos hacer es retrasarla un poco, llevando una vida sana y disciplinada.
 
No es razonable negar que la comodidad que adquirimos gracias al dinero, así como tener más energía física y mental, es más placentero que no tenerlas.
 
Es cierto, el dinero no compra la felicidad, pero tener lo suficiente para sufragar un poco más que los gastos, indudablemente es mejor que vivir en la indigencia.
 
 
José M. Burgos S.

miércoles, 12 de febrero de 2014

DINERO Y RESPONSABILIDAD

El dinero es el producto de todo el esfuerzo que hace el ser humano para ganarlo, pero algunos lo despilfarran olvidando lo que les costó obtenerlo.
 
Hace unas cuantas décadas, los apostadores en los casinos utilizaban dinero en efectivo en el juego de la ruleta y cada vez que perdían, se ponían nerviosos, sudaban y se desesperaban.
 
Como los billetes son iguales, era muy difícil separarlos y contar lo que apostaba cada jugador e inclusive, algunas veces, se presentaron  problemas que terminaron en tragedias.
 
Finalmente, quedaron prohibidas las apuestas en dinero efectivo y éste fue reemplazado por fichas  diferentes para cada jugador.
 
Aparte de los ''supuestos'' malos entendidos, los dueños de casinos lograron que los apostadores jugaran mucho más, pues es diferente el dinero que ganaron con esfuerzo sobre la mesa a fichas plásticas que parecen objetos sin valor y los jugadores no sienten el mismo fuerte impacto que sentían cuando veían desaparecer los billetes que con tanto esfuerzo habían ganado, aunque el resultado final sea el mismo. 
 
¿Y qué es el dinero en realidad para la mayoría de las personas? Es esfuerzo físico o mental, es sudor, es cumplimiento de compromisos y agotadores horarios, es renunciar a permanecer más tiempo con la familia y disfrutar de la compañía de los  amigos, simple y llanamente, porque nos falta tiempo.
 
En pocas palabras, el dinero es el producto de nuestro esfuerzo, dedicación y sacrificio para poder vivir de forma decorosa.

De la misma forma que ocurre en los casinos, donde se juegan fichas de vistosos colores en lugar de billetes de banco, cuando cobramos nuestro salario a veces olvidamos cuánto tuvimos que hacer para ganarlo.

 
José M. Burgos S.


miércoles, 29 de enero de 2014

EL LICOR Y SUS CONSECUENCIAS

El alcoholismo es una enfermedad producida por la adicción al licor que puede tener múltiples orígenes, como por ejemplo, el ambiente en el que vive el adicto.
 
Como suele suceder con otro tipo de adicciones, el alcoholismo puede ser ocasionado por diferentes factores: el ambiente social o de trabajo, una profunda decepción amorosa, la influencia que ejercen algunos amigos, la frustración, el sufrimiento y múltiples motivos más.
 
No es difícil detectar a un alcohólico debido a su aliento, a la aguda necesidad de consumir licor que manifiesta con cualquier pretexto. El nerviosismo y la desesperación que experimenta cuando no puede ingerir alcohol es inocultable.
 
El alcoholismo puede ser un camino hacia la muerte debido a que ingerir grandes cantidades de alcohol, puede provocar afecciones de tipo hepático como la cirrosis, hemorragias internas y hasta desenlaces fatales, como el suicidio o un accidente de tráfico por conducir en estado de ebriedad.
 
Al igual que ocurre con las drogas altamente adictivas, el consumo excesivo del licor, con el tiempo, va causando adicciones y el afectado necesitará consumirlo cada vez con mayor frecuencia para calmar su estado de ansiedad y euforia.
 
Lo más triste es que el alcohólico, por perder en cierta medida el uso de la razón, se convierte en un ser irresponsable y terco que no le importa manejar un vehículo en alto estado de ebriedad, sin pensar que este proceder no sólo puede causar su propia muerte, sino la de otros porque sus reflejos para manejar, aunque no lo admita, están afectados.
 
Pero los accidentes de tráfico no son los únicos riesgos a los que está expuesto un alcohólico, también implica la pérdida del trabajo, de amistades y hasta de algunos vínculos familiares.
 
Es muy difícil luchar contra las adicciones, pero vale la pena intentarlo y no formar parte de un número más de estadísticas fatales.
 
 
José M. Burgos S.

VIDA Y MUERTE

La vida y la muerte están ligadas, no puede existir la una sin la otra. Todo ser viviente nace y muere.
 
El hombre siempre ha estado preocupado por lo que sigue después de la muerte y gracias a esta preocupación, surgieron religiones y sectas, éstas últimas continúan apareciendo casi a diario.
 
Las religiones están sustentadas con base a la fe, la cual es una luz de esperanza, pues supone que la muerte no implica la extinción del ser humano. El alma -o ánima- que le da movimiento al cuerpo físico, continúa existiendo de forma inmaterial, sobrenatural e intangible.
 
Por consiguiente, la muerte sería algo así como un puente, un paso de una realidad a otra, a la que se accede, obviamente, sin el cuerpo físico, cuyos despojos, poco a poco, quedarán convertidos en polvo. 
 
Así es, muchos seres humanos están acostumbrados a vivir de apariencias, a engañar, a mentir, a sentirse superiores a los demás, a discriminar por sexo, color, estatura, religión, costumbres, etc. 
 
La arrogancia es un veneno que adormece la conciencia.
 
La mentira tiene malas consecuencias y esclaviza.
 
Las religiones -no todas-, constituyen un freno contra la perversidad, la inmoralidad y el delito. Sobre todo, porque los creyentes temen mucho al castigo eterno.
 
Lo más sensato es que nuestras acciones sean el resultado del amor y no del temor y no olvidar que todo tiene una consecuencia, y la de vivir es morir. 
 
 
José M. Burgos S.

viernes, 24 de enero de 2014

LA CALIDAD DE VIDA

Se entiende por calidad de vida, el cálculo que se utiliza para determinar el nivel de ingresos y medios para vivir con que cuenta una comunidad, una familia o un individuo.
 
Cuando se habla de calidad de vida, bien sea de una persona, un grupo o una nación, se hace referencia a aquellos elementos que hacen que la vida sea digna, decorosa y, por lo tanto, satisfactoria.
 
Algunos bienes que contribuyen a la calidad de vida, incluyen, una vivienda digna, con servicios de agua potable, electricidad y teléfono. Igualmente, alimentos y ropa.
 
Además de lo anterior, existen otros elementos que determinan una vida digna, como el derecho a la educación, el respeto a los derechos civiles y religiosos y no estar expuestos a situaciones de discriminación, xenofobia y violencia.
 
 
José M. Burgos S.