jueves, 11 de abril de 2013

La felicidad

Todos anhelamos ser felices y erróneamente creemos que el poder y la riqueza son los mejores medios para lograr la dicha. Pero en realidad, la felicidad no siempre se consigue a través del poder y la riqueza porque sin salud y sin amor, es imposible.

La felicidad es un estado de ánimo que produce una gran satisfacción. La persona que está feliz se siente en paz, contenta y complacida. No obstante, su concepto es subjetivo y relativo. No existe un índice de felicidad o una escala que pueda medir el grado de dicha de un individuo.

Por lo general, el ser humano siente una felicidad temporal cuando logra un objetivo o cuando consigue solucionar algún problema que lo intranquiliza. La sensación de paz que nos proporciona un deber cumplido y una conciencia limpia se puede traducir como una especie de felicidad.

Hay gente que busca la felicidad en un futuro que va más allá de la muerte. Es decir, personas que creen que la alcanzarán a través de una interesada fe inculcada por la familia o por algún predicador que promete que lograrán la dicha eterna en un edén que ellos mismos no conocen.

La mayoría de los seres humanos prefieren aparentar una felicidad inexistente y ser admirados, que infelices y ser compadecidos.

José M. Burgos S.

SARA MONTIEL

Recuerdo como si fuera hoy cuando allá en mi Habana querida hicimos cola para ver El último cuplé y La Violetera, dos películas protagonizadas por Sara Montiel. Fue tal el impacto de esas películas, que aquella juventud habanera empezó a maquillarse los ojos como Sarita –como la llamábamos cariñosamente en Cuba–, usando aquella raya blanca que bordeaba sus pestañas y los labios pintados de un tenue y brilloso color rosado. En ese tiempo la firma francesa de cosméticos Lancome lanzó al mercado creyones de labios de brillosos y preciosos tonos de rosado. Yo pienso que tal vez el impacto de la belleza de Sara, cuyas películas se exhibían en el mundo entero, tuvieron que ver con ese detalle.

A las cubanas nos encantó Sarita Montiel. Los radios no se cansaban de tocar las canciones que ella hizo famosas como Nena, El Relicario, Fumando espero, El polichinela, etc.

Cuando Gaspar Pumarejo la presentó en el teatro Blanquita de La Habana, no se cabía en el local. Sara fue más que encantadora con el público, complaciendo pedidos de canciones a todos. Recuerdo que estaba bellísima, con un vestido de seda negro, estilo imperio, de escote generoso. Sara Montiel fue una artista genuina que nunca le tuvo miedo al qué dirán.

Me entristece decirle adiós a esta maravillosa artista que fue una de las divas preferidas de mi juventud en aquella bellísima y bullanguera Habana, todavía libre de la bota del castrismo. En paz descanse Sara Montiel, que marcó una época preciosa en el cine español.

Martha Pardiño

viernes, 5 de abril de 2013

La vida es una basura

A veces pienso lo injusta que es la vida, sobre todo, cuando veo por la tele las galas de los artistas, las fiestas del jet set, las excentricidades de los millonarios, las comidas que se organizan para ayudar a la niñez o a las mujeres abusadas por sus parejas, con cubiertos que cuestan miles de dólares. Tanto dinero despilfarrado, tanta ostentación, tantas joyas, vestidos, zapatos y bolsos diseñados por modistos de moda, que cuestan una fortuna. Casas llenas de un lujo asiático, cuyos dueños casi no las viven porque tienen muchas residencias más, igualmente lujosas. Tanta comida que se tira a la basura…

Y hace sólo tres semanas leí en un periódico que un pobre hombre que perdió su empleo, que lo botaron de su casa porque no podía pagar el alquiler, está viviendo con su mujer y sus tres hijos en un auto. Allí duermen, se asean como pueden, allí comen, y allí sus hijos juegan. Y entonces me pregunto ¿dónde está todo el dinero recolectado para ayudar a los niños, a las mujeres maltratadas, a los sin-techo, a los desempleados…?

Es por eso que pienso que la vida no sólo es injusta, es una basura…

Martha Pardiño


La inmigración ilegal

El Departamento de inmigración en EEUU, establece por períodos de tiempo un sistema de lotería de visas para diferentes países del mundo. Las mejores y más calificadas personas de esos países, se alistan y esperan durante años el privilegio de ser premiados con una visa, que casi nunca les llega.

Sin embargo, mientras ellos esperan disciplinados una visa para viajar a los EEUU, millones de personas, entran ilegalmente al país por sus fronteras. Personas, que después de cruzar la frontera, dejan de ser un problema para los gobiernos de sus países de origen, y se convierten en una carga pública para los EEUU.

Políticos al más alto nivel y el presidente Barack Obama, intentan hasta ahora sin éxito, hacer una “Reforma migratoria”, como solución a una masa humana que trabaja y vive en la sombra y no es posible ignorar. Pero ese esfuerzo tanto de demócratas como de republicanos, no es real ni genuino, responden al interés pasajero de coyunturas políticas, que se apagan cuando el necesario interés termina.

¿Cuál sería la solución correcta sin ser injustos y crueles?, la solución perfecta no existe. Una amnistía general es injusta para los que esperan por una visa legal y es premiar a los que están aquí violando la ley. Repatriarlos a todos, es casi imposible y cruel. Una combinación de ambas cosas, visas de trabajo temporal, endurecimiento de las leyes, quizás por ahí esté el camino. Pero lo más importante es que exista voluntad de enfrentar el problema tal y como es, y no se vincule más el tema a los intereses políticos.

Para los EEUU, su economía y su seguridad, lo correcto sería que entren a este país, personas escogidas por las loterías de visa, con visas de trabajo y por reclamaciones de acuerdo a las necesidades laborales y posibilidades de la nación y no de forma ilegal.

José M. Izquierdo

domingo, 17 de marzo de 2013

Tres mujeres, tres caminos y una patria

Tres destacadas mujeres cubanas viajan por diferentes países del mundo al mismo tiempo. Son tres conocidas opositoras que por diferentes vías y con diferentes métodos, se destacan por sus actividades y posiciones en contra del régimen castrista.

Berta Soler, destacada líder de las conocidas y valientes “Damas de Blanco” se encuentra en Madrid, Europa. Rosa María Paya, la hija del desaparecido disidente Oswaldo Paya Sardiñas, está en Ginebra, Suiza, pidiendo a la ONU, una investigación independiente sobre el accidente automovilístico en el cual perdió la vida su padre. Yoani Sánchez, conocida bloguera y disidente, después de haber visitado Brasil y Europa, pasa por México, y llega a EEUU.

Las tres, cada una con sus métodos y agendas, representándose a ellas mismas o a la organización a que pertenecen, denuncian ante el mundo las arbitrariedades y abusos de un régimen tiránico, que mantiene a Cuba bajo una férrea dictadura, sin permitir espacio para la libertad y el desarrollo económico de la sociedad cubana.

Pero las tres se ignoran entre sí, ni una palabra de elogio, reconocimiento o apoyo sale de la boca de una de ellas hacia la otra, como si fueran las tres de diferente nacionalidad o representen causas diferentes.

Cada una de ellas recibe por separado las críticas o el silencio de otros grupos de opositores dentro y fuera de la isla. Cada una de ellas recibe por separado el ataque implacable del régimen castrista muy interesado en mantenerlas separadas, divididas y en conflicto.

Unidas, estas tres mujeres serían un verdadero dolor de cabeza para el régimen castrista. ¿Por qué no marchan juntas y unidas igual que lo hacen las Damas de Blanco por las calles de La Habana? ¿Qué falta nos hace un Martí, que supo unir al dividido exilio cubano de su época y pudo convencer a los cubanos de la importancia de la, “Guerra necesaria”?
José M. Izquierdo

jueves, 7 de marzo de 2013

EL PODER DE LA PALABRA

La palabra es un arma tan poderosa, que puede redimir o  condenar;  puede ser tan dulce como el almíbar o tan amarga como la hiel, sublime o diabólica.

Es una lástima que algunos individuos que están detrás de un micrófono no emitan palabras de paz y entendimiento, todo lo contrario, utilizan el micrófono para lanzar dardos venenosos y palabras incendiarias que incitan al odio y al rencor, no al perdón y la reconciliación, y lo triste es que hay incautos que caen en las redes de la charlatanería y el engaño, porque estos individuos son maestros en la enseñanza del resentimiento y la venganza.

Pero hay otros aún peores. Son los predicadores de la mentira disfrazada de verdad, aquellos que se hacen pasar por ángeles redentores y emisarios de Dios y con su charlatanería, embaucan a un auditorio repleto de almas crédulas e ingenuas que con gusto contribuyen con generosas ofrendas a cambio de las promesas que van desde la cura de una enfermedad terminal, hasta ganar un lugar privilegiado y de eterna dicha en el paraíso. Son mercaderes inescrupulosos  que utilizan la palabra de Dios para llenarse los bolsillos de dinero.

¿Y los redactores de los medios escritos? También, ellos escriben lo que les conviene aunque tengan que tergiversar la verdad y llegar a la rastrera calumnia.

Pero, afortunadamente,  también hay periodistas, locutores y religiosos correctos y respetuosos que procuran estar lo más cerca posible a la verdad y la justicia aunque se busquen problemas. Ellos, que están preocupados por el destino del país y del bienestar de la comunidad, merecen nuestro reconocimiento y gratitud. Es que a veces, para decir la verdad, se necesita carácter y valentía.



José M. Burgos S.


domingo, 3 de marzo de 2013

LOS FANATICOS Y LOS MARLINS

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Respetando la opinión de mis amigos,que se gastaran su dinero en ver a los Marlins de Miami.Eso es una situación de dinero y personal de cada quien.Lo que respecta a mi si voy al estadio es para pasear y que lo vea mi esposa.Prefiero ver un equipo como Tampa Bey que esta en la Florida y hace un mejor papel todos los años.
Es una farta de respeto con el aficionado lo que han hecho los dueños de los Marlins.

En 1997 y en 2003 fueron campeones abriendo la billetera ya que de otra forma no es fácil llegar a una Serie Mundial,en esa ocasión los resultados fueron exitosos.Dos campeonato,después lo mismo,fueron desbaratando el equipo.

Pero lo del 2012 ya paso la raya del descaro,antes de terminal la temporada rompieron el equipo que habían construido con fanfarria y platillos.No podemos ahora decir que los peloteros viejos jugaron mal y sin deseo pues en la primera mitad ganaron muchos juegos.Todo empezó desde las palabras de su dirigente"Guillen"El equipo se callo y era otro.

Sobre la asistencia al Estadio con un promedio de 22,000 persona aproximada,tenemos otros estadios como el de Tampa Bey,Atlanta y Oakland que fuero por debajo.

En mi opinión el problema es cuando se habré la billetera hay que saberlo hacer bien,contratos de menos años,pagos por rendimiento y derecho a cambio.No era necesario destruir completo el equipo.En el 2013 los dueños de los Marlins están nervioso y ha se habla de venta del equipo,veremos si los aficionado le pasan la factura con una entrada mucho,pero mucho menos este año al Estadio.

 Julio Rivadulla.






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